COMPRAS
ESTÚPIDAS: LAS PATRULLAS
Cuando iba cumpliendo
la antigüedad de una camioneta para ingreso a faena, mi jefe se disponía a comprar
una nueva, así que cotizó con una y otra concesionaria de venta de vehículos que
cumplan las normas de seguridad que solicitaba el mandante para ingreso a
faena; Toyota, Mitsubishi, Chevrolet y Mahindra, era lo que más circulaba por
faena a excepción de la ultima, que era novedad, y en la empresa teníamos dos
que no pasaron ni el año y comenzaron a chuparse, a fallar; bueno el hecho es
que mi jefe se decidió una camioneta que también era novedad, en precio mas económica
que una Toyota o una Mitsubishi, era una SsangYong,
bonito modelo, buena pinta, garantía 2 años, así que ofrecieron implementársela
de acuerdo a las características o especificaciones que solicitaba el mandante
y otras cosas más.
Este vendedor debe ser
bueno por que convenció a mi jefe de adquirir la webada de camioneta que
resulto ser un cacho; ya verán porque. Se la implementaron y entregaron, la
camioneta llego a faena, todos comentábamos de la buena pinta que tenia, en
principio el conductor era mi jefe, después se la cedió al jefe de maquinarias,
y el recorrido siempre era Faena – ciudad y viceversa, unos 150 km aproximado
cada 7 días, en fin.
Ahora bien, resulta que
no pasaron ni tres meses, cuando en una de las tantas bajadas de faena,
camioneta y minibús, con la gente alegre por el descanso, obviamente la
camioneta, SsangYong, nos llevaba unos kilómetros de ventaja,
cuando el conductor del minibús comenzó a estacionarse a un lado de la pista,
todos se preguntaban ¿qué pasó?... la camioneta fallo, se le había bajado la presión,
así que cuando levantamos el capot para ver el corazón del vehículo, que por cierto
estaba completamente cubierto de aceite del motor, o sea toda una mierda, porquería
de camioneta, se rajo el motor, la culata, quedo la zorra; todos sin saber que
hacer, no tenia solución la huevaba, así que se llamó al jefe, casi le un paro
cardiaco de la impresión, la única solución traer una grúa y llevarla a la
ciudad, bueno estaba asegurada y se arreglaba “rápido”.
La aseguradora tenia
que hacer sus investigaciones para darle el visto bueno que la falla fue de
fábrica y no de la persona que lo conducía, la concesionaria tuvo que cambiarle
el motor, y así colorín colorado 6 meses han pasado,,, no había modo de
devolverla… mi jefe quedo choreado, seguía pagando las letras, se daba golpes
de pared por la mala decisión tomada –porque no la Toyota o la Mitsubishi- se maldecía…
y cuando llegó a faena, nadie quería conducirla y hacerse responsable, por
evitar que quede la cagada, finalmente dijo: la cagada se queda en faena y háganla
mierda, tire la plata al agua…
Que pasa ahora, resulta
que nuestro querido gobierno del Perú a adquirido unos nuevos patrulleros
sur-coreanos de la marca SsangYong, modificados,
con sistemas no originales, blindaje y otras cosas mas que en sí,
distorsionan la aerodinámica del vehículo, que no son patrulleros en realidad, no
he tenido referencias que permitan determinar el impacto de los aditamentos en
su desempeño, como va a ser la logística de comprar de repuestos, las cuales no hay en Perú,
o como se harán las mantenciones de estos vehículos y más.
Es tan difícil contactarse
con colegas de otras policías, de otros países, y solicitar les brinden información
de como les ha resultado sus vehículos en el combate con la delincuencia, o
simplemente verificar en la web que tipos de vehículos utilizan otras
organizaciones policiacas, o simplemente contactarse con empresas que en
realidad fabrican vehículos para uso policial,,, pues es sabido que los jefes
de la policía peruana son unos bastardos mediocres, incluido el Ministro Pérez
Guadalupe, no pasa nada, meten la pata en cada decisión y nadie los hecha. Ya paso
con los “patrulleros inteligentes” Hyundai
Santa fe, que se compraron en el 2013, también modificados, este tipo de
camioneta de fábrica ya son una mierda, imagínense como será el rendimiento al
se transformado, ahora dónde están? en el basural de la policía, sin repuestos
para sus reparaciones.
Por último, Tampoco es
sabido que la policía peruana tenga un centro de capacitación y entrenamiento
para la conducción de vehículos, donde puedan aprender técnicas de persecución
policial y seguimiento, check list de móvil a cargo, manejo de sistema
computarizado, etc., no tratan bien a las personas imagínense el trato que puedan
tener los novedosos vehículos, entonces
como se les va a entregar un vehículo nuevo a un policía que de por si, ya son
unos limitados mentales… que cagada…


No hay comentarios:
Publicar un comentario